ALBORADA - SAYRI ÑAN

6.09.2011

EL CARÁCTER ÉPICO DE LA VICTÓRIA INCA SOBRE LOS CHANCAS


                                                                  (Pachacútec)

 "De manera que el campo quedó por el Inga; dicen hasta hoy todos los indios, cuando se habla de aquella valerosa batalla, que todas las piedras que habían en aquel campo se tornaron hombres, para pelear por ellos, y que todo aquello hizo el Sol para cumplir la palabra que dio el valeroso Pachacuti Inga Yupangui, que así se llamaba también este mozo valeroso".(el Padre Fray Jerónimo Román, en el Libro segundo de la República de las Indias Occidentales, capítulo once, hablando de esta batalla, que es lo que se sigue, sacado a la letra:)(en: Garcillaso de la Vega, Comentarios Reales)


Hubo un momento en la historia Inca que fue decisivo, no sólo para la continuidad de su existencia,  como para su crecimiento fantastico, y rápido, que les permitió assumir un papel adulto en relación con la Historia y que transformó los Andes para siempre.
Cuando los Hanan Chancas se acercaron al Cuzco, en aquel momento, una mezcla de miedo y ansiedad atravesó, como un viento helado que hizo oscilar desde el líder de los Incas, al menor de todos sus súbditos.

Era el año 1438 (1) ...Los Hanan Chancas eran muy sanguinarios en el momento de pelear y cuando capturaban los enemigos, estos, como prisioneros de guerra, eran sometidos a crueles torturas, como por ejemplo escalparlos: estando aún con vida, les arrancaban la piel, los colgaban de cabeza abajo para que la sangre se concentrase en la parte superior del cuerpo y les hacían unos pequeños cortes en la parte frontal de los dedos de los pies, para poder les arrancar la piel poco a poco.
Otra forma de intimidación era hacer tazas de los cráneos de los prisioneros, donde bebían la sangre del enemigo.

Los chancas estaban establecidos en la región de Ayacucho: Paucaray (hoy distrito de la provincia de Sucre, departamento de Ayacucho). (2) Se dividían en las dos mitades de Hanan (arriba) y Hurin (abajo) y decían tener su origen, o pacarina, en las dos lagunas de Choclococha y Urcococha. Formaban un pueblo rudo y habían conquistado Andahuaylillas. Su nueva meta era el Cusco...


                                                                (chancas)
Los chancas partieron de Paucaray -a tres leguas de Parcos- y, según la usanza andina, se dividieron en tres ejércitos. Tan seguros estaban de la fácil conquista del Cuzco que dos de sus ejércitos se dirigieron al Conttisuyo y el tercero tomó la ruta de la capital Inca...

Llegados a Vilcacunga enviaron sus emisarios al Cuzco anunciando su intención de someter a los Incas por lo que Wiracocha Inca abandonó la ciudad a su suerte y se refugió junto a sus hijos Urco y Socso en la fortaleza de Caquia Xaquixahuana (Chita). La lucha entre los Incas y los Chancas adquirió un carácter épico ante la proximidad de las tropas enemigas, en esas circunstancias surgió la figura del joven príncipe Cusi Yupanqui quien decidió defender el Cuzco. Él organizó la defensa junto a otros siete jefes –para sumar ocho o un doble cuatro, cifras perfectas en el sistema quechua.
El lider Hanan Chanka "Anccu Hualloc" (también llamado Anco Huayllu, Ancohuallu, Hancoallo o Anquayllu) reunió 40.000 hombres de guerra y salió para la conquista del Cusco. Él avanzó victoriosamente hasta rodear la ciudad. El inca Wiracocha y muchos personajes de la nobleza, se retiraron en dirección al Collasuyo y hubo un momento de desesperación hasta que el príncipe Cusi Yupanqui (después autoproclamado Pachacutec) encabezó valerosamente la resistencia. Mientras lograba reunir aliados, ofreció la paz a los sitiadores, pero éstos rechazaron la oferta.
Una cruenta batalla fue librada en Yawarpampa ("campo de sangre"), ganada providencialmente por los Cusqueños mediante la llegada oportuna de fuerzas amigas. Esta difícil victoria se tornó en leyenda...




                                                     (soldado pururauca)


En el relato del cronista Joan de Santa Cruz Pachacuti Yampo Salcamaygua (1613) él afirma que la batalla se habría perdido si no cobrasen vida, milagrosamente, los soldados de piedra "pururaucas", piedras disfrazadas como soldados para engañar a los chankas (leer la leyenda de los soldados pururaucas).
Murieron en Yawarpampa 22.000 Chankas y 8.000 Cusqueños. Anccu Hualloc fue herido y apresado. Los Hanan Chankas fueron perseguidos hasta Andahuaylillas (Apurímac).

                                                       (guerrero chanca)

Así describe Garcilaso de la Vega en sus Comentarios Reales...

"Otro día, bien de mañana, salieron de Sacsahuana y caminaron hacia el Cozco, y, por prisa que se dieron, habiendo de caminar en escuadrón formado, según orden de guerra, no pudieron llegar antes de la noche a donde el príncipe estaba; pararon un cuarto de legua en medio.

(El Inca...) ...envió nuevos mensajeros, y al camino se los había enviado muy a menudo con el mismo ofrecimiento de amistad y perdón de la rebelión. Los Chancas no los habían querido oír; solamente oyeron los postreros, que era cuando estaban ya alojados, a los cuales, por vía de desprecio, dijeron: "Mañana se verá quién merece ser Rey y quién puede perdonar". Con esta mala respuesta, estuvieron los unos y los otros bien a recaudo toda la noche, con sus centinelas puestas, y luego, en siendo de día, armaron sus escuadrones, y con grandísima grita y vocería y sonido de trompetas y atabales y caracoles, caminaron los unos contra los otros.

(El Inca...) ...quiso ir delante de todos los suyos y fue el primero que tiró a los enemigos el arma que llevaba; luego se trabó una bravísima pelea. Los Chancas, por salir con la victoria que se habían prometido, pelearon obstinadamente. Los incas hicieron lo mismo, por librar a su príncipe de muerte o de afrenta. En esta pelea anduvieron todos con grandísimo coraje hasta mediodía, matándose unos a otros cruelmente, sin reconocerse ventaja de alguna de las partes. A esta hora asomaron los cinco mil hombres que habían estado emboscados, y, con mucho denuedo y grande alarido, dieron en los enemigos por el lado derecho de su escuadrón. Y como llegasen de refresco y arremetiesen con gran ímpetu, hicieron mucho daño en los Chancas y los retiraron muchos pasos atrás. Mas ellos, esforzándose unos a otros, volvieron a cobrar lo perdido y pelearon con grandísimo enojo que de si mismos tenían, de ver que estuviesen tanto tiempo sin ganar la victoria, que tan prometida se tenían. Después de esta segunda arremetida, pelearon más de dos horas largas, sin que se reconociese ventaja alguna; mas de allí adelante empezaron a aflojar los Chancas, porque a todas horas sentían entrar nueva gente en la batalla."

Garcilaso de la Vega, entonces, discrepa con el resto de los cronistas, quienes unánimente concuerdan que fue Pachacútec, el hijo del inca Wiracocha, quien tuvo la visión del dios Wiracocha y dirigió la lucha contra los Chancas, suplantando después a su padre en el trono. Mientras que Garcilaso atribuye dicha visión al príncipe Wiracocha, quien suplanta a su padre el inca Yahuar Huacac. La tradición de la invasión de los Chancas y su derrota, es muy semejante en el relato a la de todos los cronistas, principalmente a la de Betanzos, la de Cieza de León y la de Cabello de Balboa. Se ha planteado la teoría, malediciente (o no), que Garcilaso “recreó” la historia para ennoblecer más la figura del inca Wiracocha, de cuya panaca descendía.  El cronista mestizo descendía por su madre de la panaca Cápac Ayllu, que en la guerra civil previa a la llegada de los españoles era la perteneciente a Huáscar y se oponía a la panaca Hatun Ayllu, favorable a Atahualpa y que descendía del linaje de Pachacútec. Por tanto, suele aceptarse que fue este último el verdugo de los chancas. (?????)

Para resolver la contradicción que existe hay historiadores que recurren al medio de atribuir a
Wiracocha una derrota de los chancas y a Pachacutec una nueva guerra contra los mismos, incurriendo así en una duplicación de sucesos. El Padre Cobo parece que fué el primero a hacerlo.

*Luego de la victoria de Yawarpampa, él se habría personado ante su padre a exigirle pisotear los despojos de los jefes chancas muertos en combate, como mandaba la tradición. Según la crónica de Juan de Betanzos, Wiracocha se negó y quiso que fuera Urco quien lo hiciera, lo cual enfureció a Cusi Yupanqui y desató una guerra civil entre ambos ganada por este último. A la muerte de Urco, Cusi Yupanqui quedó hábil para asumir como soberano y adoptó el nombre de Pachacútec Inca Yupanqui.

Aunque no puedo afirmarlo - después de todo, quien soy yo, no soy una experta en la materia. Yaunque he leído comentarios de algunos expertos que piensan así, pero aún no se atreven a decirlo con firma... Es la duda, que guía la investigación y la que da vida a la Ciencia: a la luz del razonamiento de los hechos presentados por la Historia...

Para mi, es claro que sin el triunfo sobre los Chancas no hubiera habido Imperio Incaico.
 



La incorporación de la tecnología militar chanca al ejército incaico fue clave para las expediciones que expandieron el Imperio, como la realizada al norte por Túpac Inca Yupanqui, hijo y sucesor de Pachacútec.

*En quechua, según el Vocabulario de la Lengua General de todo el Perú de fray Diego González Holguín. “chanca” significa “pierna”.

(1) Los cruces entre la mayoría de las Crónicas permitirían situar a 1438 como el año en que las escaramuzas entre ambos pueblos.
(2) En Andahuaylas muchos sucesos decisivos de la historia de los Incas, como el combate decisivo entre Huáscar y Atahualpa, o la concentración previa a la Batalla de Ayacucho.

Puedese leer aqui en el Blog:

A LENDA DOS SOLDADOS PURURAUCAS (YAWARPAMPA). (Portugués)
THE LEGEND OF SOLDIERS PURURAUCAS (YAWARPAMPA) (Inglés)

y también:
Betanzos, Juan de. Suma y narración de los Incas. Biblioteca de Autores Españoles, Ediciones Atlas, Madrid, 1968 (1551).