ALBORADA - SAYRI ÑAN

6.02.2011

PERSIGUIENDO UN SAPO PARA ENCONTRAR...ATLÁNTIDA?




Para los Incas los sapos eran animales dotados de poderes mágicos. Las leyendas cuentan que en el lago sagrado, el Titicaca, se desarrollaba un místico juego, en el cual El Sapu (sapo) era el personaje más importante. La familia del Inca tiraba piezas de oro al lago, con la esperanza de llamar la atención de algún sapu. Si el animal considerado mágico salía a la superficie y cogía en su boca una pieza de oro, al instante, al afortunado jugador se le concedía un deseo y el sapu se convertía en oro. Al homenaje a tantos deseos que se han convertido en realidad, el Inca, hijo del Sol, mandó construir un gran sapu de oro, con el cual se divertía toda la realeza. Era un juego de suspenso y destreza, acompañado de danzaz y mucha alegría: PUKLLAY SAPU (Jugar Sapu).




En los días actuales la leyenda se materializó convirtiéndose en uno de los juegos latinoamericanos más populares: el sapo o la rana. En toda America es común encontrar el juego, sea en las ciudades sea en el campo. Aún se puede encontrar en las casas o mismo en lugares publicos los pequeños muebles elaborados de distintos materiales para jugar el sapu.
*El juego es muy simple: para las mujeres, de una distancia de 5 pasos, y para los hombres, 7 pasos, tirase 6 argollas, elaboradas del bronce, a una mesa con diferentes orificios de distintos valores. La parte más estratégica y difícil son dos sapos metálicos, uno más grande y otro pequeño, con bocas abiertas para las argollas: el ganador es él que obtiene el mayor puntaje.

El mueble, propiamente dicho, el sapo, elaborado en madera y metal que consta de una cara situada en la pared posterior del juego, además un sapo pequeño, en el centro del campo y una rana más grande.
 
 
 
*Los sapos nunca me han parecido animalitos atractivos o interesantes, desde cuando me enteré de que un príncipe puede estar escondido en un sapo. Cada niña desea encontrar a su príncipe, así que lo esperamos, para siempre (si no llega, claro) y nunca más volvemos a mirar un sapo de la misma manera. Tal vez porque todas las niñas sean princesas que esperan por el príncipe, superando el asco por los sapos y dejando la imaginación  en un campo de leyenda personal que hace frontera con la realidad, rodeado por muros de miedo, deseando que un solo hombre, bello y adulto, convirta, en un solo beso, sus sueños en realidad - porque no es el príncipe que deseamos, el que en realidad buscamos es "ser dueña de nuestra propia vida", pero no en soledad.
Desafortunadamente, o afortunadamente, no sé, casi siempre nos quedamos con la boca llena de baba, sin príncipe y peor, sin sapo, o sea, sin una realidad para agarrar.
 
(Yo tengo mi sapu personal, muy andino y muy suave, que escapa por mis manos huyendo por la realidad con otras mascaras tomando otros rumbos, cada vez más lejos. Ya no quiero que sea mi príncipe, pero quiero realizar un deseo cuando le doy mi oro...)
 
Buscando por sapos en el Lago Titicaca, me he lanzado en las turbias aguas y...
 
 
 
 
LAGO TITICACA
 
Una expedicion realizada por expertos de la Akakor Geographical Exploring, descubrió las ruinas y restos de lo que seria una ciudadela inca escondida en los abismos del lago. A 8 metros de profundidad del lago, los buzos lograron apreciar murallas de piedras perfectamente encajadas unas con otras, muy similares a las encontradas en Machu Pichu. Dentro de la ciudad submarina, tambien se encontro una plataforma de piedra con figuras ceramicas, que coinciden con los lugares de ofrendas de los sitios sagrados.

La expedicion tambien habria dado con una estructura de formacion rocosa que sobresale del agua con 20 metros de diametro y hasta tres metros de altura. Sobre esta, habria aparecido una estatua petrea en forma de llama, un animal oriundo de los andes, caracteristico de la sierra peruana.


La gente Aymara del altiplano boliviano, hace tiempos cuentan historias de una ciudad perdida debajo de las aguas: Sanaky, la Atlántida de Sur América. Historias de una misteriosa isla en el Lago Titicaca (el lago navegable más alto del mundo), con una entrada oculta a pasillos y callejones subterráneos, construidos por los Incas.
En agosto de 2000, con buzos, la compañía italiana Exploradora Geográfica Akakor, condujeron una serie de zambullidas en las turbias aguas del Titicaca. Guiados por un antiguo camino de 2.300 pies de largo, ahora bajo el agua, 18 cientificos de la mision descubrieron los remanentes de un templo de piedra de 660 pies de largo y 160 pies de ancho, entre 65 y 100 pies debajo de la superficie del agua. Fue descubierta una terraza, una pared de contención de 2.600 pies de largo, junto con un ancla de piedra, vasijas y huesos de animales como la llama o alpaca, que pueden haber sido muertas en sacrificio ritual. Estructuras que presumen la existencia de una civilizacion organizada de aproximadamente 5.000 años de antigüedad. A 70 metros o más de profundidad el equipo robotico subacuatico de la mision logro fotografiar vasijas de ceramica, un idolo de oro, estructuras, y lo que ellos presumen serian muros de contencion.


En las ruinas, bajo el agua, entre la Península de Copacabana de Bolivia y la Isla del Sol, casa del Templo del Sol, donde se dice que nació la civilización Inca,  datan desde hace entre 1.500 y 1.000 años, antes del surgimiento del Imperio Inca, cuando la gente de Tiahuanaco ocupó las costas del Titicaca.



Las ruinas sumergidas pudieran ser los remanentes de la legendaria ciudad de Aymara, o pudieron haber sido asimiladas por el Imperio Inca mismo. Los callejones subterráneos eran conocidos de vincular muchas partes del Imperio Inca con la capital...
Sin embargo aunque el hallazgo impacto a la prensa, la comunidad cientifica se ha mantenido cautelosa. La primera vez que el equipo Akakor investigo el lago en su expedicion "Atahuallpa 2000”, al dia siguiente del anuncio la expedicion se fue sin dejar ninguna prueba fotografica o audiovisual de su hallazgo. A partir de entonces, los especialistas comenzaron a cuestionar la credibilidad de los cientificos. Ademas se les acuso de no tomar en cuenta los descubrimientos de anteriores expediciones que ya habian detectado restos en las aguas del lago.

 
Lo que parece ser la leyenda de la leyenda necesitava de algunas pruebas científicas tales como fotografías, por ejemplo, por parte de la empresa. Pero no puedo dejar de pensar que por lo menos yo tengo que ser generosa al respecto de eso, porque yo mismo me estoy luchando para dejar de ser una leyenda y convertirme en realidad ...
 
Muy bien, en este video de youtube, hecho por los expertos del equipo Akakor podemos ver algunas imágenes mostradas en los noticieros de la televisión italiana en 2004, desafortunadamente en italiano.

Mucho tiempo más para que la comunidad cientifica llegue a alguna conclusion. Por ahora todos los restos estan en Bolivia al cuidado de la UNAR (Unidad Nacional Arqueologica) y bajo el estudio del doctor Eduardo Parejas, arqueólogo de la expedición. Si es la Atlántida o no, tal vez nunca quede claro, pero lo que sin duda es más importante es el impacto que tendrá sobre las teorias andinas, aunque esto último ni siquiera la ciencia lo sabe aún.

* Akakor es supuestamente una ciudad perdida, que se encuentra en las regiones fronterizas de la Amazonia brasileña cuya origen es pre-colombina.