ALBORADA - SAYRI ÑAN

6.20.2011

HUASCAR Y CHUQUILLANTO - BODAS DE SUEÑO EN CUZCO



                                  (Chuqui Huipa (Chuquillanto) según Gaman Poma)

Nosotros vamos, una vez más, volver en el tiempo para presenciar, en nuestros sueños, y en la narración de los cronistas,  la boda de Huáscar, el último Inca y su hermana Chuqui Huipa...


Huascar Inca, habiendo acabado el llanto por su padre Huayna Capac, en Cuzco y en toda la tierra, con mucho sentimiento y lloro e infinitas señales de tristeza, asistió en persona el último llanto, en Yucay, y se volvió al Cuzco.


Entonces, necesitaba pensar en la suceción.

Con el permiso y los presagios favorables del Sacerdote del Sol y el asentimiento de los demás principales y hermanos, parientes y orejones, decidió casarse con Chuqui Huipa (1), hermana de padre y madre, según las leyes Incas. Según el cronista Fray Martín de Murua, llamaron a Rahua Ocllo, mujer de Huayna Capac, madre de Huascar Inca y Chuqui Huipa y le dijeron todos juntos cómo habían determinado que su señor Huascar Inca tomase por mujer a Chuqui Huipa, su hermana.
Rahua Ocllo, oyendo estas razones y vista la voluntad de su hijo, consejeros y capitanes, no se sabe la causa, lo rehusó, negando lo que le pedía y diciendo que no quería darle su hermana por mujer.


"Huascar Inca tomó grandísimo enojo y, con cólera y desprecio, levantándose de donde estaba sentado, dijo a su madre muy feas y descomedidas palabras, tratándola con escarnio y menosprecio, las cuales oídas por ella, afrentada, se levantó y se fue a su casa, dejando a su hijo y consejeros con gran ira." (Múrua)

Vista la determinación de Rahua Ocllo, los consejeros de Huascar Inca determinaron que aunque su madre no quisiese, que al Sol su padre pidiese Huascar a su hermana Chuqui Huipa por mujer, con sacrificios y dones y otras cosas que para ello hiciese y ofreciese al Sol y que
diese muchas y muy ricas dádivas al cuerpo de Tupac Inca Yupanqui, su abuelo y padre de Rahua Ocllo, su madre. Determinado esto, Huascar Inca, siguiendo el orden y consejo de sus privados, primero fue al cuerpo (momia) de Tupac Inca Yupanqui con grandes regalos. Adcayquy Atarimachi, Achache y Manco,  que estaban en el lugar del cuerpo de Tupac Inca Yupanqui. le aceptaron, en su nombre, y se la concedieron por mujer.

De allí Huascar fue al templo del Sol con grandes sacrificios y ofrendas y, como a Su padre, le pidió a Chuqui Huipa su hermana por mujer legítima, y todos los sacerdotes del Sol juntos, en nombre Suyo, se la dieron por mujer, recibiendo los dones. Él, queriendo que el casamiento fuese con gusto y voluntad de Rahua Ocllo, su madre, para aplacarla, que estaba enojada, y darla contento, le llevó ricos presentes de oro, plata, vestiduras, criados y, con solemnidad, de nuevo todos los sacerdotes y hermanos de Huascar y consejeros la juraron por su mujer legítima.

Se hicieron nuevas fiestas con danzas y bailes en el Cuzco por el juramento que se había reiterado, y mandóse que, por todo aquel mes, hubiese luminarias por todas las torres y casas de la ciudad y todos los géneros de músicas que hubiese de las naciones que entonces allí estaban y, según se mandó, se cumplió.


Después que el cuerpo (momia) de Tupac Inca Yupanqui, el Sol y Rahua Ocllo concedieron a Chuqui Huipa por mujer a Huascar Inca, se acordó de que se efectuase el casamiento. Para mayor majestad, grandeza y mayor ostentación se acordó fuesen a las bodas el Sol y la momia de Tupac Inca Yupanqui, y que estuviesen allí representando la persona de Huayna Capac, padre de la desposada, pues que ellos se la habían dado por mujer - que Huascar Inca saliese con la imagen del trueno, los cuales eran los que hacían la fiesta al Sol y a Tupac Inca Yupanqui.


Para celebrarla más, mandaron que la casa de Tupac Inca Yupanqui y la de Huayna Capac se cubriesen de argentería de oro y plata, y así se cubrieron cuatro torres y las paredes se entapizaron todas de ropa fina. Los que estaban en lugar de Tupac Inca Yupanqui y de Huayna Capac y los sacerdotes del Sol, mandaron que la casa de Huascar Inca y la de la desposada fuesen cubiertas de argentería de oro y ropa fina, y todas las casas de los incas muertos se cubriesen todos los tejados de plumería y las paredes se entoldasen de ropa fina y las torres de la plaza se adornasen de la misma manera y en ellas de día y de noche, mientras durasen las fiestas y regocijos, hubiese mucha música, cantares y bailes.

Cuzco brillaba bajo el sol con su oro y plata y, por la noche, sus torres iluminadas por las luminarias. Murallas en miríadas de estrellas que hacia brillar la felicidad del Inca y su novia...



Llegado el día del casamiento, salió Huascar Inca de su casa acompañado de la imagen del Sol,
el cuerpo de Tupac Inca Yupanqui y el de Huayna Capac con todos los sacerdotes, sus hermanos, parientes, consejeros, orejones y los capitanes de su ejército e una multitud de personas. Fueron a la casa de Rahua Ocllo, que estaba riquísimamente entapizada, y allí le entregaron a Huascar Inca a Chuqui Huipa, su hermana, con toda la solemnidad posible y todas las ceremonias que entre ellos se acostumbraban en semejantes casamientos.

"Estuvieron allí desde la mañana hasta hora devísperas y después la sacaron para llevarla a casa de su marido Huascar, con mucha música y cantares. Por donde ella iba con su marido, estaba todo el camino sembrado de oro y plata en polvo e infinita chaquira (2) y plumería, cosa nunca hasta entonces vista en fiestas ni casamientos de ningún monarca del mundo desde el primer hombre, hasta este punto a lo menos no se escribe tal en ningún autor ni lo que luego diremos. Fueron desde Casana hasta Marucancha, que eran las casas y moradas de Huascar Ynga, y todo lo que de aquel día quedó hasta la noche se gastó en bailes, cantares, danzas y regocijos. El día siguiente, para más autoridad y grandeza, vinieron todas las naciones que estaban en el Cuzco a hacer fiestas a su señora y duraron más de un mes." (Múrua)

Huascar Inca quizo celebrar su casamiento de suerte que para siempre fuese recordado. Entonces mandó hacer, de oro y plata, todos los géneros de maíz que hay, y todas las diversidades de hierbas que ellos comían. También hicieron todas las raleas (3) de pájaros, palomas, garzas, papagayos, halcones, tordos, águilas, gavilanes, cóndores y cuantas suertes de pescado de la mar y de laguna. Leña, entera y rajada, y todas las diferencias de animales terrestes que había en el Tahuantinsuyo, se hicieron de oro y plata y plumería. Los criados de Huascar lo daban por las mesas a comer como si fuera cosa para este efecto, a los que se hallaron en las fiestas.

Hicieron traer infinita cantidad de animales vivos, así como osos, pumas, gatos salvages, monos, venados, vicuñas, llamas, con vestiduras de diferentes colores hechas aposta, que parecían que así habían nacido y los habían domesticado para el efecto y todos los cántaros, arquillas y demás vasos y vajilla era de oro y plata.

"Ni como digo arriba, ningún señor ni príncipe del mundo, porque aunque en invenciones, majestad y aparato haya habido muchas que le han excedido, ninguna de tanta abundancia de oro ni infinidad de plata que como si fueran manjares comestibles se ofrecieron a los convidados." (Múrua)

Algún tiempo después una embajada de su hermano Atahualpa fue recibida por Huascar Inca. Como vino en medio de los placeres del triunfo, se holgó mucho con ella, y recibió los mensajeros de su hermano con honra y les hizo mercedes. Estos mensajeros trajeron muchos regalos y ricos dones a Rahua Ocllo, madre de Huascar Inca, y a su mujer Chuqui Huipa.
Rahua Ocllo los recibió muy bien, lo cual sabido después por Huascar Inca, que habían traído a su madre y mujer dádivas, tomó mala sospecha dello, con zelos, tal vez...
Porque Atahualpa, y solo él, no fue a Cuzco para las exequias de su padre, Huayna Capac, ni al menos para el casamiento de su hermano Huascar...

Según Gaman Poma, en Nueva Corónica y Buen Gobierno (1615), "la docena coia [reina], Chuqui Llanto, coya: Dizen que fue muy muchas ueses hermosa y blanquilla, que no tenía ninguna tacha en el cuerpo. Y en el pareser y muy alegre y cantora, amiga de criar pajaritos. Y no tenía cosa suya,... ...tenía su lliclla [manta] de azul claro y lo del medio uerde escuro y suacxo [falda]a de uerde y lo del auajo de tocapu [paño de labor tejido]. De puro buena y alegra le contentaua a su marido,..."

"Fue Chuqui Huipa mujer de buena disposición y hermosa, aunque algo morena, que todo este linaje lo tuvo siempre. Sus arreos fueron pomposos y soberbios cuando salía fuera de su casa, iban en su acompañamiento infinito número de indios principales y criados suyos, y rodeada de muchas ñustas bizarramente vestidas. Las paredes de su palacio tenía pintadas con diferentes modos de pinturas, porque fue extrañamente aficionada a ello, y los paramentos y colgaduras eran de finísimo cumbi de diferentes figuras, cuales en aquellos tiempos se hacían sutilísimas." (Fray Martín de Murua, Historia General del Peru, Libro I)


Por todo lo que pasó antes del matrimonio y por la grandeza de su logro, sólo puedo creer que los dos se amaban mucho. Fue sin duda el día más feliz de sus vidas...
En su corazón, o con sus manos, Huascar Inca, solemnemente, calzó, con una sandalia, el pie derecho de la elegida de su vida... (antigua tradición Inca)


Existía un refrán incaico que decía “cásate con tu igual” (Varela, 1945).



(1) (Chuquillanto, Mama Huarcay, Mama Guarqui, Cori Illpay) - Chuqui es Aymara: significa "oro" Cori es Quechua: significa el mismo metal.

(2)chaquira 1.f. amer. Collar o brazalete hecho con cuentas, abalorios, conchas, etc., usado como adorno.

(3) ralea 1.f. desp. Condición, linaje de las personas: allí se daban cita gentes de toda ralea.

Bibliografia

Fray Martín de Murua, Historia General del Peru, Libro I.

Felipe Guaman Poma de Ayala, El Primer Nueva Corónica y Buen Gobierno.