ALBORADA - SAYRI ÑAN

6.23.2011

HUASCAR INCA - EL HIJO DEL SOL ATADO EN LA OSCURIDAD



"¡oh Hacedor! ¿dónde estás tú agora, que diste ser a los Yngas? ¿cómo has permitido que tantos desastres y desventuras hayan pasado y pasen por ellos? ¿porqué para tan poco tiempo los ensalzastes y distes tanto señorío? Y diciendo estas palabras, sacudían las mantas que llevaban puestas hacia do(nde) estaba el ejército contrario, en señal de maldición y desdicha que sobre los causadores de aquello viniese. " (Murúa)

Habiendo peleado Huascar con gran valor todo el día él y sus soldados, cayó prisionero de Chalco Chima y del exercito de Atahualpa. Cuando las tristes nuevas llegaron al Cuzco, a Rahua Ocllo, madre de Huascar, y a su mujer, Chuqui Huipa, y al Templo del Sol, todo
fué confusión y alboroto, y se empezó el más lastimoso y terrible llanto que hasta allí se hubiese hecho en muerte de ningún inca, cuyos alaridos y voces penetraban largas distancias.

Entonces Quisquis y Chalco Chima, los dos generales de Atahualpa, alegres, con la inesperada victoria, recogieron con sus soldados los despojos de los vencidos, que fueron riquísimos, y poniendo a buen recaudo a Huascar, sus hermanos y los demás presos, partieron con todo el ejército al Cuzco, haciendo en el camino innumerables crueldades en los vencidos.
Llegados a Quiuipay, que es media legua del Cuzco, algunos soldados de Quisquis se adelantaron, hasta llegar a dar una vista al Cuzco en lo alto de Yauira, y allí oyeron el llanto y gritos que en el Cuzco había entre las mujeres de Huascar y demás prisioneros, que pensaban estar muertos Huascar y sus hermanos.

Chalco Chima, envió un mensajero a Rahua Ocllo, madre de Huascar, y a su mujer y a los demás principales, diciendo que no tuviesen miedo, porque Huascar Inca estaba bien y sano y los demás presos también. Envió otro mensajero para sólo los orejones, diciéndoles que todos,
sin faltar ninguno, saliesen del Cuzco y viniesen luego a dar la obediencia a la figura de Atahualpa Inca, su señor y le reconociesen por Inca y soberano, adorando su figura, a la cual llamaban Ticci Capac, que quiere decir señor de los fines del universo.

Entonces vinieron Huanca Auqui y los demás orejones dieron obediencia a la figura de Atahualpa y a sus capitanes, que estaban esperando su última resolución, tratando de hacer el semblante en la demostración más alegre que tenían ellos.

Quisquis y Chalco Chima y sus soldados los rodearon a todos, porque ninguno hubiese que se pudiese escapar ni huir, prendieron a Huanca Auqui, que estaba, como el más principal, en medio de los orejones, y con éstos juntamente prendieron Apochalco, Yupanqui, Yarupac, sacerdotes del Sol, que eran deste ministerio los más principales y respetados, diciendo que porque habían dado la corona de Señor e Inca a Huascar, poniéndole ellos la borla de su autoridad.



Para resumen allí ellos fueron humillados, muchos fueron muertos y muchos torturados. Estaba Rahua Ocllo, madre de Huascar Inca y mujer que fue de Huayna Capac, entre los vencidos y con ella Chuqui Huipa, mujer de Huascar, con tristeza y dolor viendo tan lamentable espectáculo de muertos y torturados allí delante de sus ojos, y como las vido Quisquis y Chalco Chima, no contentos con los pesares que les habían dado y palabras que de Huascar habían dicho en su presencia, con palabras sucias las afrentó Quisquis, diciendo de Rahua Ocllo, que siendo ella manceba de Huaina Capac y que no era su legítima mujer ni principal, para que fuese Coya y reina, y su hijo Huascar viniese a ser Inca y Señor, añadiendo otras razones de escarnio y afrenta contra ella y contra Chuqui Huipa, con más humillación aún.

No faltaba, para acabar de consumir los corazones de Rahua Ocllo y Chuqui Huipa y de los demás orejones que presos estaban, sino hacer lo que en aquel instante mandó Quisquis se hiciese para más afrenta y dolor y menosprecio dellos. Y fue a los que tenían a cargo a Huascar Ynga y los demás prisioneros, ordenó los sacasen en público con las prisiones, de la manera que estaban, y así los sacaron.(Murúa)

Veis aquí a vuestro Señor, el que dijo que se había de convertir en fuego y agua en la batalla para destruir y acabara sus enemigos y había de hacer en ellos castigos nunca vistos. Visto y oído esto por los orejones, bajaron las cabezas con tanta pena y sentimiento de sus corazones cuanto no se podrá explicar, y con un llanto interior del alma pasaron su afrenta y trabajo (Murúa)

Salió Huascar Ynga en un lecho de soga y de icha, atado fuertemente, y con él salieron Tito Atauchi y Topa Atao, sus hermanos, e Ynga Roca, su consejero mayor. Y, en saliendo de la casa donde estaban presos,


Entonces Quisquis, sentado, mandó llegar junto a sí a Tito Atauchi y Topa Atao, hermanos de Huascar, e Ynga Roca, su consejero, y otros presos de los más principales, y a Huascar Ynga mandó le bajasen del lecho de sogas donde estaba atado, (Murúa)



Al aproximarse el invierno, cuando el sol parece ocultarse más cada día, los incas se reunían para realizar una ceremonia en la que se amarraba el sol a la piedra para evitar que el astro desapareciera por completo. Para hacerlo tenían un bloque de granito en forma de columna, el Intihuatana, que significa, literalmente, "para amarrar el sol"o lugar donde "el sol es sujetado". El sol era simbólicamente "sujetado" para que jamás dejase de alumbrar, puesto que existía el temor persistente de que algún día terminaría por ocultarse y el mundo sucumbiría.

En ese día, el hijo del Sol, Huascar, fué amarrado, humillado y juzgado. En ese momento su vida no valía nada, ni su vida ni la vida de todo el Imperio.
Esto significaba la detención de toda la luz que sostenía la vida en el Tahuantinsuyo.(1)


... y preguntó Quisquis a Huascar Ynga, con unas palabras soberbias y de menosprecio: Quién destos os hizo a vos Señor e Ynga habiendo otros hijos de Huaina Capac mucho mejores que vos, que lo fuesen y lo merecían más. (Murúa)


Habría revelado, la voz de Chalco Chima, envidia o celos, cuando en ese momento, habló a Huascar?


...y volviendo el rostro a Chalco Yupanqui, que era el sacerdote mayor de Sol, enderezó a él sus razones, diciendo: habla vos y responde a lo que me ha preguntado Quisquis, pues lo sabéis y lo vistes; y Chalco Yupanqui dijo a Quisquis: es verdad lo que me preguntas, que yo lo alcé a Huascar Ynga delante del Sol por Señor por mandado de su padre, Huaina Capac, que así lo dejó ordenado en su testamento y porque le venía de derecho ser Ynga, por ser hijo de Coya y haber sido su madre Rahua Ocllo, mujer legítima de Huaina Capac. (Murúa)


Oyendo estas palabras Chalco Chima, que estaba presente, con grande ira y, enojo se levantó y dio una voz diciendo: mentís, que sois engañador, y con razón os tengo yo por tal, que en todo habéis mentido, que no mandó tal Huaina Capac cuando murió; y vuelto a Rahua Ocllo le dijo: si es así verdad, dad, a vuestro hijo, y aporreadle y afrentadle.(Murúa)

Las cuales palabras dijo por menosprecio, y oyendo esto Huascar Ynga, llorándole el corazón lágrimas de sangre, dijo en alta voz:

Quisquis y Chalco Chima, dejaos desas razones, que no os toca averiguar lo que decís, que vosotros solamente sois mandados de mi hermano Atao Hualpa, y esta cuestión y diferencia no es entre los Anan Cuzcos y Urin Cuzcos, sino entre mí y mi hermano, y ambos somos hijos de Huaina Capac, y yo estoy nombrado por Ynga y Señor legítimamente, por venirme a mí de derecho, como vosotros sabéis muy bien, yo lo hablaré con mi hermano, y ambos nos entenderemos en este caso, y vosotros poca cuenta tenéis que tomar de esto ni de otras cosas. (Murúa)

Oyendo esto Quisquis se alteró mucho viendo la libertad con que Huascar Ynga le había hablado, estando en su poder, y casi corrido dello, lo mandó volver a la prisión con los demás prisioneros, y que los guardasen con mucho recaudo no se huyesen, (Murúa)

...y levantóse en pie, juntamente con Chalco Chima, y dijeron a los orejones: ya vosotros estáis perdonados, idos al Cuzco y enviad a decir a todas partes a los que andan huidos al monte y a los que se han escondido, que pierdan el miedo y salgan en público, pues ya todos están perdonados, Las cuales palabras dijeron cautelosamente y con fraude por sosegarlos, y después coger a los que querían y matarlos.(Murúa)

Y diciendo las palabras que están escritas en el comienzo de esta historia, despues de sacudir las mantas que llevaban puestas, hacia donde estaba el ejército contrario, en señal de maldición y desdicha que sobre los causadores de  aquello viniese, se fueron a Cuzco.


Llegaron al Cuzco, juntamente con Rahua Ocllo, madre de Huascar, y su mujer, Chuqui Huipa, adonde cada uno se fue a su casa, y allí de nuevo se comenzaron los llantos y gritos, visto cual quedaba el triste de Huascar Ynga en su prisión, temiendo que lo habían de matar como a los demás que aquel día habían muerto.(Murúa)


A la mañana siguiente Quisquis y Chalco Chima, queriendo demonstración de poder, haciendo conocer sus nombres en todas las provincias del reino, mediante el terror que hiciesen,
mandaron matar a todos los chachapoyas y cañares, que habían sido presos en las batallas, y con ellos a todos los principales jefes y capitanes que estaban detenidos en prisión, que fueron ejecutados con una crueldad nunca vista. Lo que se vió fué otro espectáculo horrendo: unos fueron asaltados con tiraderas y varas; otros, muertos a golpes de macana; otros, abiertos por el medio; otros, empalados, y otros muchos géneros de muertes terribles.


Lo que sucedió después fué la incredulidad de un mundo que, por primera vez, vió al hijo del Sol, atado en la prisión. Y la alborada sumergió en una completa oscuridad...



BIBLIOGRAFIA


Fray Martín de Murúa, Historia General del Peru.




(1) Una de las estructuras más importantes de las que se han encontrado en Machu Picchu es la famosa Intihuatana, un bloque de piedra granítico de forma irregular de 8,60 m tallado en forma de pedestal, con una piedra prismática alargada en el medio, cuya construcción data de mediados del siglo XV, en la época del Imperio de los Incas. Intihuatana significa, literalmente, "para amarrar el sol", aunque por lo general se traduce como "poste donde se amarra al sol".

Los conquistadores españoles destruyeron todos los otros Intihuatana que había en Sudamérica, pero debido a que nunca hallaron Machu Picchu, ésta fue la única que permaneció intacta.