ALBORADA - SAYRI ÑAN

6.21.2011

COMO PUMAS ENLAZADOS EN LAS OJOTAS DE HUASCAR




Ahora, en nuestro regreso de quinientos años, en el Tahuantinsuyo, vamos al palacio para encontrar el Inca ... El último Inca ... Huascar.

El Palacio Real del Inca, llamado Cuusmanco, tiene dos soberbias puertas, una a la entrada dél y otra de más adentro, y su obra es de cantería bien labrada. 
A la primera puerta, en la entrada della, hay dos mil soldados de guarda con su capitán. Estos soldados son privilegiados y exentos de los servicios personales; los capitanes, que los gobernan, son personas principales de mucha autoridad (1).

A esta puerta primera, se sigue una plaza, hasta la cual entran los que con el Inca vienen acompañándole de fuera y allí paran, cuando él entra dentro con los cuatro orejones de su consejo, pasando a la segunda puerta, en la cual hay también otra guarda, y ésta es sólo de personas naturales de la ciudad del Cuzco (2). Más adelante de esta puerta esta otro gran patio, para los oficiales del Palacio y los que tienen oficios ordinarios dentro dél, que estan allí aguardando lo que se les manda, en razón de su oficio.

Junto a esta segunda puerta, donde está la armería (3), con todo género y diferencias
de armas, estan cien capitanes de los mejores en la guerra, ejercitados en ella, los cuales estan entretenidos allí, listos para alguna ocasión que se ofrezca.


Después, las salas, recámaras y aposentos, donde el Inca vive, lleno de deleite y contento, porque hay allí arboledas, jardines con todo género de pájaros y aves cantando; pumas, onzas y otros gatos salvages y todos los géneros de fieras y animales que se hallan en el Tahuantinsuyo. Los aposentos, grandes y espaciosos, labrados con maravilloso artificio, porque como no se usa colgaduras, ni tapicerías, las paredes estan labradas de ricos labores, adornadas de mucho oro y estamperías de las figuras y hazañas de los antepasados. Claraboyas y ventanas guarnecidas con oro y plata y piedras preciosas...
 
Hay en el palacio una cámara de tesoro, el capac marca huasi (4), donde se guarda las joyas y piedras preciosas del señor. Allí estan todos los ricos vestidos del Inca, de cumbi (5) finísimo, y todas las cosas que pertenecen al ornato de su persona - no sólo sus joyas de inestimable precio, como piezas de oro y plata de la vajilla que se pone en los aparadores del palacio. Con cincuenta camareros a su cargo, y el mayor sobre ellos es un tucuiricuc, o cuipucamayoc, que es como veedor y contador mayor.
Él tiene a cargo las llaves de ciertas puertas (6), pero no las pode abrir sin estar sus compañeros allí delante, los cuales también tienen su llaves...


Hay veinte y cinco guarda-ropas, desde doce a quince años, hijos de curacas y de principales, muy bien tratados y vestidos ricamente, que cuidan de las ropas del Inca, las preparan y separan según las colores ordenadas. Ellos tambiém llevan los platos a la mesa cuando él come.


El Inca atravesó los umbrales del aposento con un aire señorial y orgulloso. Como los otros Incas, él tiene mediana estatura, un poco moreno de piel, los cabellos un poco más cortos que los de otras personas del reyno que los usan más largos. No tiene barba(7), es grave, severo, pero también apacible y discreto. Como en general todos los Incas, habla bien. (8)
Está vestido como ordinariamente lo hace, con una camiseta azul de cumbi labrada, maravillosamente esculpida con un labor de tocapo (9), con sutiles matices de verde y morado. La manta, la yacolla, del mismo cumbi, pero sin cualquier labor, reposa en los brazos de un guarda-ropa, que esta listo para vestirla, si así lo desea el señor.  
En la cabeza él trae el llaitu (10), con los colores del arco-íris, las mismas del Tahuantinsuyo, incrustado de piedras preciosas y, pendiendo del llaitu, el carmesi de cumbi finísimo de la borla imperial, la mascapaicha - la insignia real y corona, con sus hilos de oro y las plumas sagradas del qoriqenqe.
Esta calzado con unas ojotas que cubren las plantas de los pies, y se enlazan en medio del pie con sus asideros por el calcañar y adonde se traban las lazadas, se puso unas cabezas de
puma, hechos de oro y piedras de esmeraldas, ricamente trabajadas.
En este momento, el copero, el ancosanaymaci, uno de los más principales orejones, entra trayendo un vaso hecho de madera preciosa, tal vez lleno de chicha, para servir al Inca supremo del Tahuantinsuyo.
El último Inca... Huascar...que sigue en silencio, a observar la luz del sol que viene de los jardines...



                              (Fray Martín de Murúa: Historia general del Perú)

(1) Cuando el Ynga iba a la Sierra, iban junto a su persona, y se les daban las raciones ordinarias y pagas aventajadas, y andaban de ordinario acompañados de los hijos de los curacas y principales, muy lucidamente aderezados. (Murtua)

(2) orejones y parientes y descendientes del Ynga, de quien él se fiaba, y eran los que tenían a cargo criar y enseñar a los hijos de los gobernadores y principales de todo este Reino, que iban a servir al Ynga, y a asistir con él en la corte cuando muchachos.

(3) es a saber flechas, arcos, lanzas, macanas, champis, espadas, celadas, hondas, rodelas fuertes, todo puesto muy en orden y concierto.

(4) literalmente - aposento rico del tesoro - Tenía este tesorero, o contador mayor, gran salario y muchos provechos, porque el Ynga le daba muchos vestidos de los suyos, ganado y chácaras, y destos dones de él se llevaba las dos partes y la una era para sus compañeros.

(5) Cumbi - Un tipo superior de ttejido hecho en el Perú y Bolivia a partir de la lana de alpaca.


(6) puertas de palo.

((7) los Incas no tenían ningún género de barba, porque si alguna les salía, con pinzas, llamadas tiranas, se las arrancaban.(Murua)(8) Yo describí Huascar de acuerdo con las caracteristicas de los Incas, descritas por Fray Murua en su libro.




(9) Las ñustas (virgenes del Templo del Sol), que lo hilaban sutilísimamente para tejer los vestidos del Ynga, y esculpían en ellas maravillosas labores de tocapo, que ellos dicen que significa diversidad de labores, con mil matices de sutil manera,  de primor excelente, y unas veces de color morado, otras verde, otras azul, otras carmesí finísimo.
Tocapu: pequeñas figuras de un gran patrón con ciertos dibujos repetidos; adornaban las prendas más lujosas con ellos.Trajes típicos del Perú y mantas con frecuencia contienen estos símbolos geométricos abstractos que se encuentra discretamente dentro de un marco rectangular o cuadrado. En la ropa, cada tocapu podría ser colocada en un patrón lineal a través de la cintura o en una cuadrícula que cubre toda la superficie. Eran prerrogativa de los miembros del clan imperial inca y de los individuos de élite; se cree que habían privilegios de las personas que usaban estas prendas y que ellos controlaban una variedad de etnias en el Imperio (Rebecca Stone-Miller. Arte de los Andes de Chavín de Inca, Nueva York. Thames and Hudson, 1995, p. 210).

 
(10) El llauto era una especie de turbante con los colores del Tahuantinsuyo, tejido con pelo de vicuña, que daba cinco a seis vueltas a la cabeza y sujetaba sobre la frente una franja de lana, llamada mascaipacha, que junto con las plumas del qoriqenqe (ave sagrada cuyo símbolo llevaba sobre la frente) y el topayauri (especie de cetro) constituían los atuendos particulares del Sapa Inca.



 
BIBLIOGRAFIA
 
Fray Martín de Murúa: Historia general del Perú. Origen y descendencia de los Incas (1611).
 
y para el tocapo:
 
Rebecca Stone-Miller. Arte de los Andes de Chavín de Inca, Nueva York. Thames and Hudson, 1995, p. 210).


*El subliñado, como siempre, todo es mío.