ALBORADA - SAYRI ÑAN

5.16.2011

PALO DE LLUVIA - LLAMANDO A LOS DIOSES



Instrumento musical de percusión, ahora popularmente conocido, en la Cultura Diaguita fue inicialmente ideado para atraer la lluvia en las épocas de sequía y cosecha. Como su propio nombre indica, reproduce el relajante sonido de la lluvia al girarlo sobre si mismo.
Los "palos de lluvia" se construyen con el tronco de un cactus que se atraviesa con las púas de la misma planta, las pequeñas semillas que bailan libres en su interior, chocan con las púas reproduciendo el sonido de la lluvia. Desde un leve chispeo hasta una tormenta copiosa según la intensidad de los movimientos de la mano y el tamaño del instrumento.




Tradicionalmente, se hacen con cactus secos cuyas espinas se sacan y se muelen , se dan vuelta y se vuelven a introducir. Aquellas personas que hacen palos de lluvia ya no los hacen de plantas vivas sino de aquellas que han muerto naturalmente. El palo se llena con pequeñas semillas o piedritas las cuales golpean las espinas mientras caen. También pueden utilizarse clavos de metal aunque las espinas del cactus dan un sonido más natural. También suelen construirse utilizando cañas de bambú.




Artesanalmente, hoy día, un palo de lluvia puede ser hecho con un tubo largo y hueco rellenado con pequeñas piedras o semillas, en cuyo interior se clavan palitos de bambú o de madera, formando una espiral que se extiende a todo lo largo. Cuando el tubo se inclina suavemente las semillas caen y su golpeteo con los palitos produce un sonido que se asemeja a la lluvia o agua cayendo...






Los palos de lluvia industriales - por ejemplo aquellos utilizados con fines educacionales - son hechos de plástico o metal y son rellenados con pequeñas bolitas de materiales sintéticos, el que reduz el costo; a la mayoría se les da un color marrón para emular el color real de la madera.


Para ejecutar el instrumento...


Puede ser inclinado, dejando que las semillas caigan y creando un efecto similar de lluvia - la intensidad varía según el ángulo. Cuando golpeado ligeramente lograse un sonido más controlado, o también puede ser usado para crear sonidos más percusivos.








Intentando hacerlo:


1. Un tubo, varios clavos, un martillo, arroz, dos globos, dos trocitos de tela y dos gomas.


2. Coloca los clavos con cuidado en forma de espiral. Cuantos más clavos mejor, (el sonido de la lluvia se consigue al golpear los granos de arroz contra los clavos); más clavos, más lluvia.


3. Tapa uno de los dos lados del tubo con un globo e introduce el arroz en el tubo. Cierra el otro lado con otro globo; dos trocitos de tela con dos gomas a cada lado del tubo.


 Gíralo de arriba abajo muy despacito, el arroz choca contra los clavos y… disfruta del sonido de la lluvia...

Excelente como medio para relajar y meditar, perfecto objeto magico para ponernos en sintonia con los ritmos de la naturaleza y con los llamados ancestrales de nuestra America